domingo, 26 de noviembre de 2017

Todo o nada, el valor de la existencia. Pero qué es la existencia? Pero lo más interesante, qué es la propiedad de un valor? Me muevo en el océano de la mundanidad, pretendiendo que me interesa lo que hacen, lo que dicen, sus gustos, sus rituales del día con día, pretendiendo seguir adelante con ellos, y aunque mi sueño más grande y profundo es ser un agente de cambio y de paz, tengo que seguir fingiendo que me interesan todos. No me interesa nada, a quien engaño, me interesa una buena charla, eso me interesa, pero no me interesa una persona que es simplemente nada, y aunque yo tampoco soy nada, pretendo pensar que la nada hace que todo tenga un valor, pero aún no logro comprender el valor de la nada y de la existencia, por qué necesitamos sonreír para existir? Por qué necesitamos al otro para existir? Somos muy hipócritas en este mundo, todos lo somos, somos unos malditos y desgraciados hipócritas, porque para ser feliz necesitas un amigo, pero y si no quieres un amigo? Te morirás? Y es que morir existencialmente es tan profundo que es como vivir sin estar viviendo, donde nadie lo nota, nadie te nota y cuando crees que te notan, en realidad solo fuiste un aire pasando por sus vidas, tengo que pretender que no me importa pero en realidad me duele, me duele desde lo más profundo de mi ser, porque tengo metas, y esas metas se ven opacadas por mi no existencia, nadie me nota, nadie me habla, nadie me invita, inclusive nadie lee esto, más que yo y posiblemente mi otro yo. Quiero morir, pero morir es no existir ni ser, y yo en este punto de la vida, no soy ambas. Me duele pensar en el hecho en que para socializar tienes que sonreír, tienes que compartir, tienes que reír, tienes que pretender que estás bastante interesado en los demás y lo peor es que tienes que fingir ser muy feliz para que los demás se acerquen a ti... ¿por qué? Acaso soy yo la escoria de la vida que va en contra de las normas de convivencia para que una sociedad se dé cuenta que esté funcionando? Tengo acaso que ser como ellos para mostrarles que en realidad existo? O es que acaso tengo que ser la persona más feliz para lograr mi meta? Ay! Pues no lo sé, y lo seguiré sin saber, ya que desde los inicios al parecer estamos destinados a seguir un patrón o a ser lo que la vida nos tiene preparados para ser, pero, no he oído a la vida y no sé qué me toca ser, decido qué ser y fracasó una y otra vez, no sirvo ni para ser ni para existir, qué frustración, no sé lo deseo a nadie, pensar que no existes sin existir, morirme ahora es la mejor opción, al final, nadie sabe quién eres, nadie sabe qué te gusta ni cómo eres, incluso, quizá, nadie recuerde ni mi apellido, la única posibilidad que veo de recuerdo es la que tendrá mi familia y eso, aún lo estoy dudando....

No hay comentarios:

Publicar un comentario